Para conocer mejor la vida de los Cartujos aqui teneis unos breves apuntes, así como unas fotografias.   De Aula Dei.

La Vida de los Cartujos

ORDEN CONTEMPLATIVA

La Orden de la Cartuja es una institución monástica enteramente consagrada a la contemplación, ajena a todo ministerio exterior.

Claustro mayor    Cartuja de Scala Dei - Tarragona - Primera Cartuja fundada en España.    

El Cartujo tiene por finalidad disponerse a vivir en íntima unión con Dios, lo más perfecta posible aquí en la tierra, según el grado de gracia concedido a cada uno. Mediante unas observancias descritas en sus Estatutos, atento a la oración, a la penitencia y a la alabanza divina, transfunde en las almas, en virtud de la Comunión de los Santos, el caudal divino de las gracias de las cuales Nuestro Divino Salvador es el manantial. Su función es, por consiguiente, en el Cuerpo Místico de la Iglesia, el de las arterias que transmiten sin cesar la sangre vivificante a todos los órganos. Esta misión está admirablemente sintetizada por el papa Pío XI, en su Bula Umbratilem, cuando en 1924 aprobaba los Estatutos Cartujanos: "Fácilmente se comprende que contribuyen mucho más al incremento de la Iglesia y a la salvación del género humano los que asiduamente cumplen con su oficio de orar y de mortificarse, que los que con sus sudores y fatigas cultivan el campo del Señor".

SOLEDAD Y SILENCIO

No es la Cartuja, como muchos creen, un Instituto de vida puramente solitaria, sino una mezcla de soledad y vida común. Su santo Fundador, San Bruno (alemán de nación, nacido en Colonia hacia 1030 y muerto en 1101), ha hermanado sabiamente lo mejor de una y otra vida, evitando así los inconvenientes de cada una de ellas. Por eso ni la soledad ni el silencio son absolutos. Se hallan mitigados por un paseo semanal fuera de Casa, y una o dos recreaciones semanales.

Celda del cartujo

Maitines

VIDA COMUNITARIA

La vida comunitaria interrumpe sabiamente la vida de soledad. Tres veces al día acuden los monjes a la iglesia: por la mañana, a la Misa Conventual; por la tarde, a Vísperas; y a medianoche, a Maitines y Laudes. Los domingos y fiestas son especialmente comunitarios, puesto que todo el Oficio se canta en el Coro y se come en el refectorio común. Los demás días, el resto del Oficio se recita en la celda.

EL MONASTERIO

El edificio, los ocupantes, el horario, la organización entera de la vida cartujana, responde adecuadamente al fin eremítico-cenobítico, que una experiencia de nueve siglos ha ido unificando y perfeccionando. Generalmente el Monasterio está formado por un gran claustro, en cuyo centro hay un patio, y en él ordinariamente el cementerio. Alrededor del claustro se agrupan las celdas de los monjes (24 en Valldecrist, normalmente eran solo 12), presididas por la iglesia principal y rodeadas de Capillas y otros lugares conventuales (Sala capitular, refectorio, biblioteca, etc.). Cerca de la Portería está la Capilla exterior, para seglares, y el locutorio para las visitas, pocas según la Regla.

Refectorio

LA CELDA

En la que el Cartujo pasa la mayor parte de su vida, es una casita con varias habitaciones y un pequeño jardín. Cada celda da al gran claustro en donde, por un ventanillo, el Hermano encargado deja la comida. Siempre que el monje entra en su celda reza, como saludo, el AVE MARÍA en la habitación de entrada, presidida por una imagen de Nuestra Señora. El interior de la celda sirve de oratorio para el rezo de los Oficios, oración, etc., así como de lugar de estudio, de comedor y de alcoba para dormir. Tiene anejo un taller y los servicios higiénicos necesarios.

Los Hermanos, encargados de los trabajos materiales, viven más cerca de sus talleres y oficinas, y en celdas más reducidas, pues gran parte del día están ocupados fuera de ellas.

OCUPACIONES

En el retiro de la celda, el solitario se ocupa la mayor parte del tiempo en cosas espirituales: rezo del Oficio Canónico y Oficio de la Virgen, lectura de la Palabra de Dios y de autores espirituales, estudios teológicos, oración, etc. Ocupaciones intercaladas con trabajos manuales. El monje cuida de su celda, cultiva su huertecito, ejecuta pequeños trabajos de artesanía: carpintería, torno, encuadernación, etc., y colabora en las actividades comunitarias en el ejercicio de algún cargo o en el servicio espiritual o cultural de sus hermanos.

Lectio divina     Orando en la celda

ESPÍRITU DE PENITENCIA

En la Cartuja, una ascética especial, sabiamente estudiada según el fin propio de la Orden, regula todas las cosas. La ausencia de distracciones (juegos, radio, televisión, etc.) que disipan la mente y debilitan la voluntad, el rigor de la soledad y el silencio, la pobreza en el vestido, el trabajo manual, los ayunos, la interrupción del sueño, etc., practicados con espíritu de penitencia, favorecen la unión con Dios y dan al cuerpo salud y longevidad. Nunca, ni aún estando enfermo, se come carne; no hay desayuno; desde setiembre hasta abril, se contenta el Cartujo, por cena, con una frugal colación; en Adviento y Cuaresma y todos los viernes del año, hay abstinencia de lacticinios; un día a la semana, si la salud lo permite, se ayuna a pan y agua. Por lo demás, la comida principal no es escasa y además cabe la dispensa, habiendo causa razonable, en todo lo antes indicado.

Paseo por el recinto de la Cartuja.

ETAPAS DE LA VIDA CARTUJANA

Se distinguen varias fases en la vida del candidato a Cartujo: postulantado, noviciado, profesión temporal (votos simples), y profesión solemne (votos perpetuos). Padres y Hermanos, sacerdotes y no sacerdotes, conviven, bajo forma diversa, la misma vocación.

LOS HERMANOS

Están destinados a los servicios materiales del Monasterio, bajo la dirección del Padre Procurador. Ellos se encargan de la sastrería, carpintería, lavadero, cocina, etc.

Hay dos clases de Hermanos: Donados y Conversos. Estos hacen votos temporales y solemnes, igual que los Padres. Los Donados solamente se obligan con una Promesa de fidelidad. Pueden aspirar a Conversos, pero si quieren, permanecen de por vida en la condición de Donados. Estas diferencias vocacionales no impiden que en el Monasterio todos sean UNO EN CRISTO, tengan el mismo fin y gocen de los mismos derechos y obligaciones.

Mirador

CONDICIONES DE ADMISIÓN

1º) Sincero deseo de darse totalmente a Dios; inclinación a la soledad y al silencio por motivo sobrenatural; espíritu de oración y penitencia.

2º) Buena salud y equilibrio mental, apto para la vida comunitaria y para la solitaria.

3º) Capacidad mental y física para el cumplimiento de las obligaciones regulares, los estudios o los trabajos manuales.

4º) Tener la suficiente formación para poder seguir los estudios eclesiásticos, si se aspira al sacerdocio.

5º) Ausencia de todo impedimento o compromiso canónico, familiar, económico o de otra clase.

6º) Tener 19 años de edad cumplidos; y para los monjes del claustro, no pasar de los 45.

HORARIO

Los Estatutos de la Orden trazan las líneas generales. Al detallarlo, cada Casa lo acomoda a su situación concreta.

  • Después de Completas, acostarse sin demora.

  • A medianoche, Maitines y Laudes del Oficio Canónico (precedidos de Maitines de la Virgen y seguidos de Laudes del mismo Oficio). La vigilia nocturna completa dura de dos a tres horas. A continuación se tiene el segundo sueño.

  • Por la mañana, Oficios en la celda, meditación, Misa Conventual, seguida de las Misas rezadas.

  • De vuelta a la celda se consagra como una media hora a algún ejercicio espiritual; y luego trabajo manual.

  • Cerca del mediodía, comida, seguida de una hora de recreación en privado. Luego, hasta Vísperas, es libre emplear el tiempo en estudio, lectura, oración, trabajo manual, etc. Después de Vísperas, algo espiritual o estudios sagrados. La cena o colación antes de Completas.

(Según información de Auladei.es)

2009

FIN