La Masía de Uñoz: Esta
masía esta situada en el interior de un valle bastante cerrado de abundante pinar. Aunque
abierta al Norte, una alineación de montes la protegen de los vientos fríos a las
edificaciones existentes en la actualidad, que forman un amplio conjunto debido a que a
partir de la antigua masía, se han realizado numerosas particiones, construyéndose cada
nuevo propietario una vivienda. También conserva un hermoso ermitorio que sobrevive al
paso del tiempo.
De su dehesa, con privilegios que
datan desde la época de la Reconquista, cabe decir que fue frecuentemente arrendada por
la Cartuja de Vall de Crist, desde que esta se fundo en 1385. Finalmente, la compro el
Convento con su infanzonía, boalaje y dehesa por el precio de 330 libras, libres de toda
pecha real y vecinal, y con todas sus derechos y privilegios en 1434.
Su dedicación en principio fue ganadera, pero en
los s. XVI y XVII, la Cartuja amplio sus propiedades por compra directa de tierras de
cultivo. Se trataba de fincas próximas, situadas en las partidas del Collado de Gátova,
Barranco del Paso, etc...., y la pieza llamada el Mijar, la más importante y de mayor
superficie, pues ella sola poseía 60 jornales de terreno cultivado. En la actualidad se
esta recuperando y ampliando su explotación agrícola
A escasos metros de las casas de
Uñoz, nace la Fuente del Oro, manantial situado en una hondonada umbría rodeada
de pinos, plataneros y un sauce, que resulta especialmente acogedor durante la época
estival. En el entorno de la fuente, que tiene un banco adosado, existe un abrevadero, una
balsa, y un pequeño lavadero. Como el agua brotaba con fuerza, a principios de los 50 se
decidió canalizar su cauce hasta las casas, para que estas dispusieran de agua corriente.