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Ermita y cerro de Santa
Barbara

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Ubicada sobre un
cerro próximo a la población (1 km) permite unas vistas panorámicas excelentes de
Altura y del valle del río Palancia.
Construida en el siglo XV, sobre la colina
que preside el pueblo, fue restaurada en 1996 por los alumnos de la escuela-taller Vall de
Cristo.
El templo, de estilo barroco, es de una sola nave y planta rectangular,
con cubierta de madera en vertiente a dos aguas. Posee cuatro tramos con tres arcos,
apoyados en su interior y el exterior carece de contrafuertes.
La puerta de entrada es lateral y da acceso tanto al templo como a la
vivienda de la ermita situada a los pies del mismo y dividida en dos habitaciones, en cada
una de las cuales se abre una ventana hacia el exterior.
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| El interior de esta ermita es de gran sencillez y en ello reside su encanto, no
exento de elegancia. El pavimento de ladrillo bizcochado, el banco de obra adosado al
muro, la pequeña pila de agua bendita y el sencillo altar donde descansa la imagen de la
santa, son los únicos ornamentos que originariamente formaron parte de su construcción.
También en su interior existe un retablo cerámico de la santa, parecido al que hay
adosado al aljibe.
A ella se sube el día 4 de diciembre, festividad de la Santa,
celebrando un bautizo en el que se arrojan naranjas, caramelos y frutos secos, organizado
por las madres de los quintos. Tras la misa, se reparten tortas caseras y café y mistela
a los asistentes. |
Una tradición que formaba parte de esta celebración y que hoy esta
practicamente olvidada, es la que tenía lugar la víspera de Santa Barbara por la tarde,
y que consistía en quemar matojos de romero que representaban "el pelo de los
judíos que habían matado a la santa".
Es espléndida la vista que se observa del valle del Palancia, y en especial del pueblo
de Altura, que se encuentra a sus pies. En las faldas del cerro se encuentra también el
calvario, con sus características estaciones. |
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